La vicepresidenta Carolina Cosse respaldó la postura del gobierno uruguayo respecto a Venezuela, luego de que los dichos del canciller Mario Lubetkin generaran críticas desde la oposición. En una entrevista con el diario español El Mundo, el ministro de Relaciones Exteriores declaró que Uruguay no reconoce ni a Nicolás Maduro ni al candidato opositor Edmundo González, generando cuestionamientos sobre la posición diplomática del país.
Cosse destacó que la postura del gobierno se ajusta al marco jurídico internacional: “Uruguay siempre tiene que manejarse ajustado a Derecho y si el canciller hizo la declaración que hizo, es porque se está ajustando al Derecho Internacional como hacen todos los países, pensemos lo que pensemos”, afirmó.
También subrayó que las relaciones diplomáticas deben mantenerse dentro de ese marco, independientemente de los gobiernos de turno.
Desde la oposición, el senador del Partido Nacional, Javier García, criticó duramente la postura del Ejecutivo y la calificó como un cambio radical respecto a la posición del presidente Yamandú Orsi cuando era candidato.
“Le costó, pero reconoció que en Venezuela había una dictadura y que Maduro era un dictador”, sostuvo García quien agregó que la posición actual del gobierno representa “un retroceso notorio en términos democráticos”.
Cosse evitó profundizar en la polémica y prefirió centrar el debate en la agenda nacional: “A mí, lo que me interesa es que hablemos de Uruguay, que podamos entender con qué línea de base estamos, en qué condiciones verdaderas encontramos todas las áreas de trabajo”, expresó.
También insistió en que su prioridad es atender las necesidades del país: “Yo quiero que empecemos a hablar de que no falten los remedios en ningún lugar, que los barrios sean atendidos, que los ministerios trabajen juntos en la seguridad, en la educación y en la salud”.
Tres proyectos
Por otra parte, la vicepresidenta presidió su primera sesión en el Senado y anunció el desarchivo de tres proyectos de ley que habían sido presentados por el Frente Amplio en la legislatura pasada pero no avanzaron en el Parlamento.
Según explicó, su reactivación no es casual, ya que se da en marzo, mes en el que se conmemora el Día Internacional de la Mujer.
“En la primera sesión del Senado damos un mensaje claro sobre derechos humanos, sobre la asimetría salarial, la autonomía económica de las mujeres y demás”, afirmó.
Los tres proyectos refieren a derechos fundamentales: el primero propone elevar la edad mínima para contraer matrimonio de 16 a 18 años, debido a observaciones de organismos internacionales que consideran que la normativa actual representa una fragilidad en materia de derechos humanos.
“Uruguay está observado por más de diez organizaciones internacionales porque el límite de edad para casarse es 16 años”, explicó Cosse.
El segundo proyecto apunta a la creación de un sistema de información en el Instituto Nacional de las Mujeres (InMujeres) que permitiría relevar datos salariales desagregados por género en empresas de más de 50 empleados, tanto públicas como privadas.
Según Cosse, la información se actualizaría cada seis meses y permitiría visibilizar la brecha salarial entre hombres y mujeres en distintos sectores laborales.
Por último, el tercer proyecto busca establecer la imprescriptibilidad de los delitos sexuales, evitando que el paso del tiempo impida el juzgamiento de estos crímenes: “Se propone que ese tipo de delitos no tengan prescripción”, enfatizó la vicepresidenta.