El asesor financiero Felipe Caorsi, avalado por el Banco Central del Uruguay, señaló nuevos elementos que sugieren irregularidades e ilícitos que trascienden el caso de Conexión Ganadera. En una entrevista con Radio Sarandí, Caorsi formuló graves acusaciones contra Gustavo Basso, fallecido titular de la empresa, y su entorno, a quienes vinculó con actividades de préstamos privados que habrían perjudicado a diversas personas e instituciones.
Caorsi afirmó que Basso, al igual que su padre, se dedicaba a prestar dinero a altas tasas de interés y que su hija, Agustina Basso, continúa con esa práctica.
Según el asesor, algunas de las personas afectadas por esta actividad no estarían directamente vinculadas a Conexión Ganadera, sino a la red de préstamos privados que manejaba el empresario.
Entre los posibles damnificados, mencionó a la Iglesia Católica.
Según detalló, Basso tomaba dinero de inversores y lo prestaba a tasas de entre un 12% y un 30%, sin que esos fondos fueran utilizados para la compra de ganado, lo que dejó a los inversores en una situación compleja.
También señaló que el empresario adquirió tierras en Florida y Durazno, cerca de predios del Instituto de Colonización, lo que le permitió expandir su influencia.
Estafa y recuperación de fondos
El especialista aseguró que los inversores afectados podrán recuperar apenas entre un 10% y un 15% de lo invertido, una cifra que se reduciría aún más tras descontar los costos legales.
Caorsi recomendó a los damnificados negociar acuerdos particulares en lugar de esperar la resolución judicial, argumentando que los plazos de la Justicia pueden ser largos y que el ganado, principal activo de la empresa, puede perder valor rápidamente.
"Es una estafa espantosa, es horrible lo que hicieron", expresó, y sostuvo que detrás del caso existe una "asociación para delinquir" que incluiría a miembros de las familias Basso y Carrasco, además de otras personas.
Dolorosa carta
En medio del escándalo, la hermana de Gustavo Basso difundió una carta en la que reconoció las acciones de su hermano y lamentó la situación de la familia.
“Fue un jodedor”, escribió, y aseguró que se sienten atrapados en una "película de terror".
La mujer afirmó que su familia está pagando las consecuencias de los actos de Basso y que su nombre ha quedado manchado por "culpa de un mentiroso estafador".
Cierre de fronteras
Entre tanto, el fiscal especializado en Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, ordenó el cierre de fronteras para el fundador de Conexión Ganadera, Pablo Carrasco, su esposa Ana Iewdiukow y la viuda de Gustavo Basso, Daniela Cabral.
La medida se tomó luego de recibir unas 20 denuncias penales contra Carrasco, acusado de estafa y apropiación indebida por cientos de inversores.
Rodríguez también solicitó refuerzos en su equipo de investigación, ya que el caso involucra a más de 4.500 ahorristas y una cifra estimada en 250 millones de dólares.
Ignacio Durán, abogado de unos 200 damnificados, presentó documentación adicional que vincula a Pasfer S.A., una empresa que habría vendido unas 4.000 cabezas de ganado en diciembre en un remate relacionado con el fondo ganadero.
Intervención y venta de ganado
El interventor de Conexión Ganadera, Alfredo Ciavattone, obtuvo un permiso judicial para vender 800 cabezas de ganado con el fin de cubrir los gastos operativos de la empresa y evitar "daños irreparables".
La medida permitirá levantar la inhibición sobre 683 vacas gordas y 162 novillos de la empresa Hernandarias XIII, propietaria del campo donde se encuentra el ganado del fondo.
El dinero recaudado será destinado al personal y la sanidad de los animales, en un contexto en el que la firma enfrenta una "completa falta de liquidez".