“No estaba sacado por el juego, sino porque hubo cuestiones de los rivales que no me gustaron, especialmente de Fucile. Me enojé especialmente con él porque me dijo ‘negro de mierda’ y yo esas cosas no las puedo permitir, y menos a mi edad y a esta altura de mi carrera”, expresó.
“Lo conozco por una etapa de la selección y son de esas agresiones que no me van y no me gustan, porque estamos continuamente tratando de poner la bandera de la paz y al ser personas públicas dar el ejemplo en el terreno de juego para que afuera haya la menor cantidad de problemas posibles. Es un trabajo colectivo de todos”, agregó.
En declaraciones a radio Universal que publica Montevideo Portal, Olivera sentenció: “Sí entiendo que hay que meter, luchar y jugar con el corazón, que es lo que trato de inculcar a mis compañeros, pero no esperaba esas palabras de Fucile ni de nadie. Estoy súper mega orgulloso del color de piel que tengo, y más orgulloso estoy cuando digo que cuando jugué en España y en México nunca sufrí una agresión de este tipo".