La Justicia archivó la investigación sobre la muerte de Gustavo Basso, fundador de Conexión Ganadera, quien falleció a fines de noviembre al estrellarse a más de 200 km/h en su Tesla, en el departamento de Florida. La Fiscalía concluyó que no hubo participación de terceros y que el siniestro fue producto de una “acción no accidental del conductor”, lo que en la práctica equivale a confirmar un suicidio.
El cuerpo hallado en el lugar había sido cremado a pocas horas del hecho, pero cotejos de ADN realizados semanas atrás confirmaron que se trataba efectivamente de Basso, la conclusión oficial coincide con lo que desde hace semanas sostenía el asesor financiero Felipe Caorsi, quien vinculó la muerte a amenazas provenientes del narcotráfico.
En declaraciones a Radio Sarandí, Caorsi reveló que recibió una llamada desde Paraguay en la que un presunto narco le aseguró haber amenazado a Basso con matar a una de sus hijas si no se devolvía cierto dinero.
“Basso le dice: 'Te cambio mi vida por la de mis hijas, y mi socio te va a pagar'. Y ahí fue que evidentemente se suicidó”, relató.
Anoche, en VTV Noticias, Caorsi volvió a descartar que la motivación del suicidio haya sido empresarial: “No creo que Basso se haya matado porque la empresa estuviera mal. Siempre estuvo mal, porque un esquema Ponzi no dura 25 años”, afirmó.
Para él, el fallecido respetó “ciertos códigos mafiosos” y asumió una decisión extrema para proteger a su familia.
Caorsi también señaló que Basso había viajado muchas veces a Paraguay y que en la empresa ingresó “un montón de dinero” no controlado por el Banco Central, ni por bancos privados, ni por el BROU y agregó que la DGI tampoco fiscalizó balances, lo que habilitó un manejo discrecional de los fondos.
Final
En paralelo, la Justicia decretó la disolución y liquidación de Conexión Ganadera, al finalizar la etapa de convenio en el concurso.
El juez Leonardo Méndez aceptó el pedido de los directores de la firma y del síndico Alfredo Ciavattone, quien advirtió que la estructura de costos era insostenible.
El magistrado autorizó también la venta anticipada de los animales no consignados a favor de la empresa.
Según explicó, la medida busca proteger mejor los intereses de los acreedores, cuyos créditos podrían ser satisfechos con los fondos generados por esas operaciones.
Aún resta establecer el “incidente de calificación” del concurso, que podría derivar en sanciones para los administradores si se comprueba dolo o culpa grave.
Además, una posible causa penal seguiría un camino paralelo, aunque suele depender en gran medida de lo que determine el fuero concursal.