Álvaro García asumió como nuevo presidente del Banco República (BROU), en una ceremonia en la que también tomaron posesión las nuevas autoridades de la institución financiera. En sus primeras declaraciones, el jerarca destacó la fortaleza del banco y anunció una serie de medidas para reforzar la ciberseguridad y combatir las estafas.
“El banco tiene un proceso de crecimiento y muchos cambios en los últimos 20 años, y ha seguido una línea de continuidad”, expresó García tras su asunción.
“Nosotros en principio estaremos en una línea de continuidad, con algunos énfasis para este período de gobierno. Básicamente, siempre ir a más”, agregó.
García aseguró que se encontró con un BROU “con indicadores que están muy bien” y reafirmó que su gestión buscará acompañar el desarrollo del país.
En ese sentido, planteó que el banco mantendrá su rol como principal actor del sistema financiero uruguayo, con presencia territorial y nuevas herramientas digitales.
Uno de los ejes clave de su gestión será el impulso a los créditos, especialmente para pequeñas empresas y emprendimientos informales.
“Le vamos a dar un impulso grande a República Microfinanzas porque entendemos que es muy importante que haya un proceso virtuoso de formalización de aquellos negocios más chiquitos, que trabajan de sol a sol, y a veces es complicado remarla”, afirmó.
También adelantó que buscará retomar con más fuerza la política de inclusión financiera, en coordinación con el Ministerio de Economía.
“Vamos a retomar con más energía el tema de la inclusión financiera, con las políticas que se definan y en lo que nos corresponda llevarlas adelante”, señaló.
Respecto al avance tecnológico, García afirmó que el BROU fortalecerá tanto su estructura digital como las medidas de seguridad ante ciberataques.
“Queremos llevar adelante una batería de cosas. Hay miles de ataques diarios a los sistemas del banco y a las organizaciones digitalizadas en general”, explicó.
Las medidas contra el fraude irán desde campañas de información para prevenir engaños hasta procesos internos más robustos.
“Las medidas van desde la comunicación a la gente para que las personas estén atentas a la posibilidad de ser engañadas hasta los procesos internos de ciberseguridad que tienen que ser muy poderosos”, cerró.